La 13ª edición de Atelier Couture se celebró los pasados 25 y 26 de marzo con una emotividad especial, coincidiendo con su 10º aniversario y estrenando una nueva ubicación en la Real Fábrica de Tapices.
Este espacio, gestionado por el Puchero de Plata, resultó ser un enclave perfecto para el evento, al estar en armonía con los valores fundacionales de la plataforma, apostando por la preservación de los oficios artesanales en España. La atmósfera que se generó fue excepcional, permitiendo acercar la Costura y la alta artesanía al público con una experiencia renovada.
El evento destacó por su conexión con la “artesanía de excelencia”, algo que se reflejó en las colecciones presentadas. Más de treinta diseñadores de distintas regiones del país exhibieron sus propuestas de Costura contemporánea para moda nupcial, ceremonia e invitados, incorporando en muchos casos elementos inspirados en sus raíces tradicionales. Además, maestros de los oficios mostraron sus creaciones en cuatro exposiciones y a través de talleres en vivo, permitiendo a los asistentes conocer de cerca el proceso de confección de piezas únicas.
Manu Garcia
La diversidad en la pasarela
La sala GOYA, antiguamente un obrador de tapices y alfombras, se transformó en un espacio que realzó las colecciones presentadas en la pasarela. La diversidad fue la nota predominante, con diseños que fueron desde la pureza del minimalismo hasta creaciones audaces que fusionaron tradición y modernidad. Se jugaron con mezclas de tejidos para equilibrar estructura y movimiento en los vestidos, destacando materiales como el mikado, las organzas, los satenes y las gasas fluidas. El tweed aportó elegancia a distintas piezas, mientras que el brocado evocó vestimentas de la realeza. Algunas colecciones rindieron homenaje a décadas como los sofisticados años veinte.
Valerio Luna
El brillo fue otro de los protagonistas, con vestidos y trajes enriquecidos con lentejuelas, pedrería y bordados en cristal que reflejaban la luz. Los motivos florales, tanto en estampados como en bordados hechos a mano, aportaron un aire romántico a muchas creaciones. En los vestidos de invitada se pudo apreciar una vibrante paleta de colores inspirados en la naturaleza, desde rojos y fucsias hasta azules intensos, morados, dorados y tonos verdes que ganaron protagonismo.
Para los novios e invitados, las propuestas incorporaron elementos del vestir tradicional con un enfoque contemporáneo. La capa masculina tuvo una fuerte presencia, reinterpretando piezas icónicas como la manta esperancera, prenda típica de los campesinos de Tenerife. Se vieron capas, colas XL, cortes mini, abrigos de invierno y una amplia variedad de trajes de chaqueta y pantalones sastre para la mujer. La pasarela mostró creaciones dirigidas a un público que valora la singularidad y la artesanía, con piezas hechas a medida que trascienden modas y épocas.
Alba Moral
Exposiciones y talleres en vivo
En la sala TENIERS, antiguamente dedicada a la exposición de tapices, cuatro muestras permitieron una inmersión en el mundo de la alta artesanía vinculada a la moda ceremonial. Los asistentes pudieron apreciar la meticulosa labor detrás de cada pieza y participar en talleres en vivo donde artesanos mostraron sus procesos creativos.
SIIA presentó una colección de joyería de autor inspirada en la naturaleza y la arquitectura, mostrando cómo una simple plancha de metal podía transformarse en una obra de arte a través de técnicas de precisión. Franjul exhibió el trabajo de su maestro zapatero, quien aplicó manualmente diferentes materiales para crear piezas que combinaban tradición e innovación. Lahuar mostró una refinada colección de bolsos y calzado intervenido con bordados a mano, mientras que Acero Watch destacó con relojes artesanales ensamblados pieza a pieza, combinando calidad y diseño atemporal. Como parte de la exposición, un artista creó un mural en vivo representando una pintura artesanal en las esferas de un reloj, uniendo arte y artesanía en una experiencia única.
Lahuar
En el Jardín Textil Tintóreo, ubicado en el corazón de la Real Fábrica de Tapices, los asistentes disfrutaron de degustaciones de productos artesanales españoles. Este espacio, lleno de rincones mágicos, permitió momentos de encuentro y la oportunidad de conocer la colección de plantas tintóreas utilizadas ancestralmente para teñir tejidos de manera sostenible.
Acero Watch
Un referente consolidado
Atelier Couture se ha consolidado como un escaparate para la Costura y la alta artesanía española, promoviendo colecciones de alta calidad que reivindican el trabajo hecho a mano. La plataforma ha sido clave para visibilizar la labor de los creadores que custodian las técnicas tradicionales y defienden la artesanía de excelencia como un auténtico lujo. Después de una década, Atelier Couture continúa tejiendo puentes entre tradición e innovación, manteniendo viva la esencia de la moda artesanal.
Manu Garcia
“Celebrar el décimo aniversario de Atelier Couture en un espacio tan emblemático como la Real Fábrica de Tapices ha sido un sueño hecho realidad. Este cambio representa un paso adelante muy significativo para la Plataforma”, expresó Susana Vela Covisa, directora de Atelier Couture. “A lo largo de estos diez años, hemos sido testigos de la pasión y el talento de más de 170 diseñadores, y esta edición ha sido particularmente emotiva, porque se percibe más que nunca una creciente estima del público hacia la costura artesanal, la personalización y la calidad diferenciada, valores que son el pulso que nos mueve”.
Atelier Couture se desarrolló dentro del marco de la Semana de la Moda de Madrid y contó con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid, a través de los programas Madrid Capital de Moda (MCDM) y Todo está en Madrid, así como de la Confederación Moda España.
Sandra Rojas


