Novias de España

Tres días, mil emociones

COMPARTE ESTE CONTENIDO

Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en pinterest
Compartir en whatsapp

Toda la actualidad de Noivas de España en tu email.

Novias de España 76

La boda de Ozioma y Obioma fue una celebración elegante y profundamente emotiva, diseñada con esmero para reflejar su historia de amor y su esencia como pareja.

Durante tres días, amigos y seres queridos compartieron momentos inolvidables en un entorno de ensueño, cuidadosamente organizado por Priscila Llorens, cuya visión convirtió cada detalle en una experiencia única.

La velada del 20 de octubre de 2024 marcó el inicio de esta mágica travesía. En el restaurante Julieta’s, los novios ofrecieron una cálida bienvenida a sus invitados con una cena exquisita: cinco delicados entrantes, un plato principal, y una variada propuesta de postres: tarta de limón, fruta fresca y tarta de chocolate. El ambiente fue animado por la música en directo de DJ Walter, generando una atmósfera íntima y festiva. La jornada concluyó con una noche de descanso en el lujoso hotel Almanac, en el corazón de Barcelona.

El 21 de octubre, la emoción era palpable. Por la tarde, los asistentes fueron trasladados al majestuoso Convent de Blanes, donde los esperaba una recepción al aire libre con estaciones de comida gourmet a cargo de Jubany. Entre charlas animadas y sonrisas, dio inicio un selecto cóctel que ofreció las mejores especialidades que preparan Nandu Jubany y su equipo. DJ Walter puso ritmo a la noche una vez más, antes de que los invitados regresaran al hotel para descansar: el gran día estaba por llegar.

Fotografías: Stanlo Photography

El 22 de octubre, finalmente, amaneció el día de la boda. Los invitados fueron conducidos al impresionante Castell de Sant Marçal, donde fueron recibidos con un welcome drink antes de dirigirse al lago del castillo, escenario de la ceremonia. El espacio parecía sacado de un cuento: sillas transparentes, majestuosos arreglos florales de color blanco, una pasarela adornada con estructuras negras que sostenían candelabros colgantes que finalizaba en un arco floral que acogería a la pareja durante la celebración. Cuando las miradas de Ozoma y Obiora se encontraron, el momento se llenó de emoción. Al pronunciar el “sí, quiero”, un estallido de humo de colores tiñó el cielo, dando un toque cinematográfico al instante.

Fotografías: Stanlo Photography

La celebración continuó en los jardines del castillo, con un cóctel bajo los árboles. Vermut, cava, sidra y cócteles personalizados acompañaron risas y brindis en un ambiente natural, donde mesas altas con manteles blancos y mobiliario tradicional se integraban armónicamente con el paisaje.

Antes de iniciar la cena, se llevó a cabo un gesto profundamente simbólico: los invitados recibieron kola nut, una tradición de gran significado en la cultura igbo. Al partir esta nuez, símbolo de respeto, unidad y oración, se ofreció como muestra de hospitalidad y bendición. El momento culminó con una oración conjunta de cinco minutos, en la que todos los presentes elevaron sus pensamientos en gratitud y buenos deseos para los novios.

A las 19:30, la cena tuvo lugar en el interior del castillo, decorado con elegantes flores en tonos blancos y neutros. Mesas largas y cuadradas enmarcaban el espacio, realzando la arquitectura del lugar. El menú, también obra de Jubany Catering, fue un auténtico festín: ñoquis de patata con gambas y parmesano, seguidos de filete de ternera a la parrilla servido sobre piedra caliente.

La ambientación floral, a cargo de Flors Bertrán, aportó frescura y sofisticación, con centros de mesa delicados y una estructura suspendida del techo decorada con veinte candelabros, que ofrecían una luz cálida y envolvente. La atmósfera se completó con iluminación ambiental cuidadosamente diseñada y un sistema de sonido profesional provisto por Kamal. Efectos especiales, como el humo de colores durante la ceremonia, subrayaron la sensación de estar viviendo algo verdaderamente extraordinario.

Fotografías: Stanlo Photography

Durante el servicio del segundo plato, Ozoma y Obiora protagonizaron uno de los momentos más emotivos de la noche: su primer baile como esposos al ritmo de “Perfect”, de Ed Sheeran. Mientras el ambiente se llenaba de niebla y pequeños fuegos fríos, los novios compartieron una danza mágica, seguida por los bailes individuales con sus respectivos padres y otro con su hija, Zara.

Fotografías: Stanlo Photography

Como broche de oro, los postres deleitaron a los invitados con texturas de mandarina con sorbete de estragón y una versión de Jubany de la selva negra con sorbete de frambuesa. Tras cortar el pastel, elaborado por Mery Carmerly, los asistentes fueron sorprendidos con un espectáculo de fuegos artificiales y bengalas a cargo de la empresa Estalella. Luego, la fiesta continuó con una animada discoteca que se prolongó hasta las 4 de la madrugada, con DJ Walter a cargo de la música. Ritmos internacionales y clásicos románticos marcaron el cierre de una celebración tan inolvidable como el amor que unió a Ozoma y Obiora. Todos los momentos fueron capturados por Stanlo Photography.

Fotografías: Stanlo Photography

Así, entre risas, abrazos y memorias compartidas, la celebración del amor de Ozioma y Obioma se extendió durante tres días inolvidables, en escenarios tan hermosos como los lazos que los unen. Rodeados de su familia y seres queridos, cada instante fue testigo de la alegría profunda de quienes celebran no solo una unión, sino una historia ya vivida y llena de amor. Más que el inicio de algo nuevo, fue la afirmación luminosa de todo lo que han construido juntos.

Fotografías: Stanlo Photography

Si eres un amante de las bodas y buscas inspiración para la tuya, descubre más historias de amor

NEWSLETTER

NEWSLETTER

Toda la actualidad de Noivas de México en tu email.

REGISTRARSE

Publicidad

Habla con nosotros

Gracias por su interés.

Nos pondremos en contacto con usted en breve.