Una serie de siete estilismos y siete composiciones joyeras dan forma a una colección donde tejidos, volúmenes y piedras preciosas se entrelazan en una misma expresión estética.
Oro de 18 quilates, diamantes, ágatas, espinelas y detalles en baquelita se convierten en protagonistas de una narrativa compartida entre ambas firmas.
La presentación tuvo lugar, por primera vez, en el espacio de Grau, transformado para la ocasión en una muestra temporal que acogió a alrededor de medio centenar de asistentes vinculados al universo de la moda, la joyería y el lifestyle. El encuentro simbolizó la conexión entre dos marcas vecinas de Avenida Diagonal que deciden dar un paso más allá en su relación creativa.
Manu García Costura y Joyería Grau desvelaron en exclusiva esta colección cápsula en la boutique de Grau de Barcelona, planteando una colaboración concebida desde el origen como un proyecto conjunto. Más allá de acompañarse mutuamente, ambas disciplinas se integran hasta formar una única propuesta estética.
Situadas frente a frente en la misma avenida, las dos casas comparten valores esenciales: la pasión por el trabajo artesanal, el cuidado minucioso de cada detalle y una mirada actual hacia la tradición. Desde esa afinidad nace esta iniciativa colaborativa.
Para la ocasión, el espacio de Joyería Grau adoptó un nuevo formato expositivo donde prendas y joyas convivieron sin distinciones, invitando al visitante a descubrir un recorrido en el que moda y joyería dialogaban al mismo nivel.
La colección se compone de siete looks —Noctis, Azalea, Amapola, Dalia, Halfeti, Zafira e Ignis— acompañados por siete líneas de joyas creadas específicamente para cada diseño. En este concepto, las piezas joyeras se integran plenamente en la silueta, reforzando la personalidad de cada creación y aportando fuerza, luz y carácter a la mujer que las viste.
Las joyas de Grau exploran una combinación de materiales nobles y contemporáneos: oro blanco y amarillo de 18 quilates, diamantes y piedras de color se mezclan con ágatas, topacios, espinelas y elementos de baquelita, generando un equilibrio sofisticado entre herencia y modernidad.
El evento reunió en Barcelona a profesionales del sector, prensa especializada y perfiles destacados del ámbito creativo. Entre los invitados se encontraban Mireia Juvé, de Pere Ventura, encargada de acompañar la velada con una selección de cavas; la soprano y embajadora de Grau Serena Sáez; la artista de soul y R&B Izah; y Albasarí Caro, directora de Barcelona Bridal Fashion Week.
En representación de Manu García Costura asistió su director creativo, Antonio Vázquez, reafirmando el vínculo directo entre la firma y el desarrollo de la colección. Por parte de Joyería Grau participaron Gemma Grau y su equipo, anfitriones de una presentación que inaugura una nueva etapa de colaboración entre ambas marcas.
Esta colección cápsula refleja una evolución natural dentro del sector creativo: la unión auténtica entre disciplinas cuando comparten sensibilidad, identidad y visión artística.


